En la Atalaya del 15 de septiembre de 2013 página 20 leemos "Si no estamos alerta, podríamos dejar de seguir las instrucciones de la organización de Dios e incluso quejarnos de cualquier cosa que no nos guste. O quizá podríamos cuestionar los consejos bíblicos que recibimos sobre las diversiones, Internet o los estudios superiores"
